¿Cómo es Trabajar con Hermanos en una Bodega Familiar Riojana?

¿Cómo es Trabajar con Hermanos en una Bodega Familiar Riojana?

Sí estás leyendo esto es posible que estés buscando una respuesta a esa gran pregunta ¿ cómo trabajar con hermanos en una bodega familiar riojana y no desfallecer en el intento? A nosotras nos lo han preguntado muy a menudo, no sé si por necesidad de obtener una respuesta general o por mera curiosidad de querer conocer sobre nuestro caso concreto.

En nuestro caso, nos consideramos además muy afortunadas ya que el negocio es precioso y nuestra bodega familiar tiene mucha historia y encanto ¡eso ayuda mucho! Dedicarnos juntas a hacer vinos de Rioja de calidad, al enoturismo, y a la empresa familiar es todo un lujo, la verdad.

Nuestra historia familiar y profesional

Nosotras somos dos hermanas que nos llevamos apenas 15 meses. María es la mayor, y Cristina la pequeña. Actualmente tenemos 40 y 39 años. Llevamos trabajando juntas en la bodega desde el año 2006, ahí es nada… hace ya casi 15 años.

Nuestra historia se puede decir que es poco común… por circunstancias de la vida, nos han faltado nuestros padres mucho más pronto de lo que nos hubiera gustado… Nuestro padre falleció en 1999 cuando apenas teníamos 18 y 17 años. Nuestra madre murió en el 2015 cuando teníamos 35 y 34 años. Eso nos ha unido mucho y posiblemente haya influido mucho en la manera que tenemos de afrontar la vida y los retos de la bodega. Y es que … ahora somos la una y la otra, y la otra y la una, y ¡ no hay más! Esto sí que es una bodega familiar de verdad ¿ o no?

Si quieres saber un poco más de nuestra historia familiar aquí te dejamos un link  muy interesante https://www.bodegasamezola.com/nuestra-historia/

Juntas no revueltas

Es gracioso porque los que nos conocéis alucináis con lo distintas que podemos llegar a ser ¿ verdad? Una es alta, la otra bajita, una rubia, la otra morena, una ojos claros, la otra oscuros. Pero es que en la forma de ser tampoco tenemos nada que ver. Sólo un ramalazo común de carismática alegría Amezola y locura irlandesa Downes advierte que somos familia.

Lo curioso es que como nos llevamos tan poco tiempo, trabajamos juntas, tenemos amigos en común y hacemos muchas cosas juntas todo el mundo nos considera un tándem. ” Las Amezola”. Es muy común que nos confundan. Y sí, hacemos muchas cosas juntas pero cada una tiene su vida personal fuera de la bodega, se encarga de un área concreto en la bodega, y tiene su manera de pensar y de vivir distinta a la otra. Somos independientes, ¡oiga!

Aquí os dejamos una breve descripción de nuestros perfiles profesionales para que nos conozcais un poquito más https://www.bodegasamezola.com/nuestro-equipo/

Principales retos de trabajar juntas

Para nosotros el principal reto de trabajar juntas es el exceso de confianza. Tenemos que hacer un esfuerzo por recordar que la persona que tenemos a nuestro lado trabajando en ese momento concreto además de un hermano es un compañero de trabajo. Y es que no le dirías lo mismo a un compañero de trabajo que a tu hermano, ¿ a qué no? Pues eso es un reto diario, y por mucho que pasen los años… hay que trabajarlo.

El segundo reto que hay que combatir siempre es… intentar no llevarse el trabajo a casa. No es fácil, la verdad. Cuando uno tiene su propia empresa no hay horarios para trabajar, y si encima tienes la oportunidad de seguir comentando la jugada, una jugada que además te entretiene, durante la cena, el vinito que en nuestro caso es muy oportuno o el desayuno del día siguiente… pues el resultado es un no parar… Así que para eso estamos las dos, con la norma de que una le frene a la otra cuando vemos que nos pasamos de vueltas, y ya os digo que suele ser muy a menudo.

Nuestras claves para trabajar con hermanos en una bodega familiar riojana

Tenemos una visión común de la familia y de la empresa. En el corto plazo, tácticamente podríamos tomar alguna decisiones quizás distintas, pero a medio largo plazo tenemos clara la filosofía familiar, la cultura y los valores que nos han transmitido y lo trasladamos a la empresa. Sabemos donde queremos ir con la empresa, y lo que igual es más importante… donde no queremos ir. Eso os puedo asegurar que lo sabemos sólo con mirarnos.

Tenemos respeto y confianza mutua. Puede que yo en el lugar de mi hermana no hubiera hecho lo mismo en un momento dado, pero era su decisión, la respeto y confío en que tiene sus motivos y a ella le pasa igual.

Nos complementamos. Es curioso pero no nos gustan ni se nos dan bien las mismas áreas de la empresa… ¡ menos mal! jajajaja…. Incluso en los estados de ánimo, es increíble pero nos compenetramos bien porque si un día mi hermana está más nerviosa por lo que sea yo suelo estar más templada para calmarla y viceversa. Supongo que será el karma, el equilibrio de la vida… o simplemente nuestros padres que desde allí arriba nos echan un cable en cuanto pueden ;).

Estamos unidas. Discrepamos y mucho en el día a día porque como os hemos dicho y algunos conocéis nos parecemos como un huevo a una castaña pero en el fondo sabemos que nos tenemos la una a la otra y que todo lo que buscamos es ser resolutivas y el bien común, el nuestro, el de la familia y nuestra empresa.

Disfrutamos de nuestro trabajo y trabajando juntas. No os podéis imaginar la de veces que podemos terminar una reunión o conversación literalmente llorando de la risa…

En fin, que esto de trabajar con hermanos en una bodega familiar rijoana es toda una aventura pero ¡ bendita aventura! Anda que no estarán nuestros padres pasando buenos momentos con nosotras allá donde estén. Un beso para ellos de ” Las Amezola” 😉