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Categoría: La Viña

Las 4 claves para una vendimia perfecta

¡Estamos en plena vendimia! Os contamos las 4 claves para una vendimia perfecta.

 

  1. ¡Elegir correctamente el momento de empezar! El éxito de una buena campaña y de la calidad del vino futuro puede residir en un 90% en esta decisión. No es una cuestión por tanto baladí. Dependiendo del tipo de vino que queramos, con frutas más frescas o más maduras, con más grado alcohólico o más cuerpo, joven o de larga guarda deberemos elegir un momento u otro. Para tomar esta decisión los enólogos y bodegueros nos basamos en los parámetros de la uva que vamos analizando cada 4-5 días en las 3 o 4 últimas semanas del proceso vegetativo. En nuestro caso optamos por sobremaduraciones que nos aportan fruta más madura y uvas de más calidad en detrimento de la cantidad.
  2. Organizar las parcelas a vendimiar según el destino del tipo de vino al que van a ir. Si no hemos gestionado el campo igual en las viñas que van a un Gran Reserva que a un Crianza, a la hora de vendimiar tampoco podemos mezclar las uvas de unas parcelas con otras o echaríamos a perder todo el trabajo de selección. Cada parcela ofrece unas características para un tipo de vino y lo sabemos por la experiencia acumulada a lo largo de los años. Por eso no las tratamos igual durante el año, tampoco en la vendimia. La planificación con antelación del destino de cada parcela en la vendimia, en base a ese histórico y a las propias analíticas tomadas de la uva en las semanas anteriores, es crucial para optimizar las calidades en el posterior proceso de elaboración.
  3.  Gestionar a las personas que vendimian. Nuestra vendimia siempre es manual por varios motivos. Primero porque confiamos en que la uva sufre menos con la recolección manual que mecánica. Segundo porque la recolección manual permite una primera selección de calidad del vendimiador ( si ve racima, por ejemplo, no la ha de coger mientras que la máquina lo metería todo sin criterio alguno). Tercero y más importante porque nuestra vendimia se realiza por parcelas y calidades de destino de los vinos tal y como hemos explicado en el punto anterior. Esto significa que los vendimiadores pueden vendimiar parte de una parcela, tener que cambiar a otra, y volver a la anterior a los dos días. No se vendimia toda una parcela de seguido y a continuación la de al lado. Si ya de por si toda vendimia humana tiene una dificultad añadida de gestionar a los vendimiadores ( que son cuadrillas grandes realizando una tarea muy ardua, en un momento de máxima expectación en la bodega, todo hay que decirlo), nuestro sistema lo hace aun más complicado porque supone estar moviéndoles de parcelas continuamente. Por eso es tan importante para nosotros trabajar con la misma cuadrilla de confianza, liderada por los grandes Santi y Jose,  desde hace años.
  4.  Lidiar con el clima. Una vez que comienza la vendimia es porque pensamos que la uva está en su momento óptimo de maduración. Lo ideal entonces es que tengamos un clima seco y fresco para que todo fluya sin interrupciones y la uva entre sana y en óptimas condiciones en el momento que hemos elegido como el adecuado. El calor podría dar lugar a fermentaciones indeseadas y la lluvia además de dificultar el trabajo en el campo y retrasar la entrada de la uva en la bodega da lugar a enfermedades como la botritis, y puede diluir la concentración de la uva disminuyendo su calidad. Por tanto hay que estar mirando siempre al cielo, o más bien hoy en día a las apps de los móviles para manejar la situación y gestionar con la cuadrilla de vendimia los tiempos para no dilatar los trabajos y evitar en la medida de lo posible verse perjudicados por la climatología.

Ya os hemos contado nuestras claves… ¿Cómo lo veis? A simple vista puede parecer fácil la teoría… pero en la práctica intervienen muchas variables, algunas de ellas controlables y otras no tanto. El tiempo, la gente, la química, el clima, los objetivos que buscamos… éstos son algunos de los factores que influyen y por eso en la bodega decimos que ¡ no hay dos vendimias iguales!

Si quieres vendimiar con nosotros y ver de primera mano todo esto que te contamos echa un vistazo a este link

https://www.bodegasamezola.com/producto/vendimia-en-rioja/

También os dejamos un link sobre como ha comenzado la vendimia este año en La Rioja y también en otras partes de España.

http://laprensadelrioja.com/enoturismo/cultura-del-vino-ultimas-noticias-en-portada/se-inicia-la-vendimia-2019/

 

Manejo del Suelo. Cubiertas vegetales

¿ Cómo afecta el cambio climático a la viña?

Nos queremos preguntar ¿cómo afecta el cambio climático a la viña? aprovechando que acaba de tener lugar el pasado viernes 27 de septiembre el día de la huelga mundial por el cambio climático.

No somos expertos en biodiversidad ni en cambio climático ni pretendemos serlo. Simplemente hablamos desde nuestra experiencia. Desde la óptica de quienes llevan lidiando con la meteorología y el campo a diario desde hace más de 30 años y ven lo que ven. Desde esa experiencia humilde queremos compartir con vosotros varios datos para que podáis juzgar vosotros mismos lo que está pasando;

  1. Nuestro Crianza 2016 tiene 14,5 grados de alcohol, mientras nuestro Crianza 1987 tenía 12,5 grados de alcohol. Dos puntos más de alcohol en 29 años.
  2. La floración, el fruto, el envero, y el engorde se han adelantado unos 12-15 días de media en todo este tiempo.
  3. De media hemos adelantado unos 12 días la vendimia desde finales de los años ochenta a la actualidad. En los 80-90 la vendimia comenzaba alrededor del puente del Pilar. Hoy en día solemos comenzar a finales de septiembre o principios de octubre.
  4. En la actualidad tenemos una mayor discrepancia entre la maduración alcohólica y la maduración fenólica y la acidez de la uva que hace treinta años. Para que se entienda mejor, cuando hemos obtenido el grado de azúcar que necesitamos aun debemos esperar unos días más para lograr la maduración necesaria para obtener el color, la acidez, y el cuerpo que buscamos en nuestros vinos, mientras que hace tres décadas ambas maduraciones iban practicamente de la mano.

Os preguntaréis ¿ qué es lo que provoca todo esto? Bueno, así hablando en plata… «el tiempo que está muy loco». Y eso os lo decimos teniendo en cuenta que en La Rioja Alta, y concretamente en nuestra zona en Torremontalbo-San Asensio somos bastante afortunados con el clima en general, desde luego mucho más que en otras regiones en España o dentro de nuestra propia D.O. Pero lo cierto es que están cambiando muchas cosas;

  1. Tenemos  dos grados más de temperatura que hace un par de décadas durante los días a finales de agosto-principios de septiembre y  las noches además no refrescan como lo hacían antaño. Esto es lo que perjudica que se produzca la maduración alcohólica y fenólica y aromática en paralelo.
  2. Tenemos inviernos en general más cálidos y no notamos tanto el contraste entre las temperaturas diurnas y nocturnas. Esto da lugar al adelanto de la maduración en general y contribuye a la descompensación de los dos procesos de maduración mencionados anteriormente.
  3. Tenemos más episodios de fenómenos meteorológicos extremos. Por un lado sufrimos calores extremos en primavera y verano ( sí señor, las famosas olas de calor también llegan en mayor o menor medida a La Rioja) acompañados de temporadas largas de sequía que hacen que la planta no sea capaz de soportar la demanda de agua de manera natural ( lo que la gente entendida llamaría estrés hídrico). Por el otro lado sufrimos tormentas primaverales y estivales con lluvias torrenciales y riesgos de granizo y/o helada. Esto es más común ahora también que hace un par de décadas. Además cuando llueve mucho la planta está tan necesitada de agua que el aporte hídrico se lo llevan las hojas y apenas llega al grano. Además este exceso de humedad puntual aumenta el riesgo de aparición de enfermedades, hongos y botritis.

La decisión de si todo esto es producto del azar o de un recalentamiento global o incluso de si ese recalentamiento es natural o producto de la incidencia del hombre os lo dejamos a cada uno de vosotros. Nosotros tenemos nuestra opinión personal. Lo que sí tenemos claro es que, pese a ser unos afortunados en cuanto a que estamos probablemente en una de las mejores D.O y dentro de ella en la mejor región para el cultivo de la vid, hemos tenido que ir tomando medidas para adaptarnos a estos cambios si queremos poder seguir cultivando uvas de calidad a medio y largo plazo. La consigna de ADAPTARSE O MORIR aquí está más viva que nunca.

Cada maestrillo tiene su librillo, claro está, y sin ninguna nueva pretensión os compartimos lo que desde la bodega estamos haciendo desde hace muchos años, y que de momento nos está dando buen resultado para conseguir uvas de calidad:

  1. Elección de las zonas de plantación. Hemos plantado en zonas de mayor altitud donde las temperaturas no son tan elevadas. Nuestros viñedos están todos a 450 metros sobre el nivel del mar, eso es unos 60 metros más que en Logroño por ejemplo. Además nuestro viñedo San Quiles de máxima calidad está situado a 100 metros más de altura, 550 metros sobre el nivel del mar.
  2. Elección de las variedades plantadas. Como sabéis tenemos tempranillo, mazuelo, graciano y viura. Ahora mismo replantamos cada dos-tres años y optamos por la variedad de graciano que tiene una maduración más tardía que el tempranillo.
  3. Elección de los sistemas de plantación de la vid. Mientras la tendencia en estos años en la región ha sido la plantación en espaldera con el objetivo de mecanizar los procesos, nosotros seguimos apostando por la plantación en vaso. Creemos que la disposición de la cepa en vaso crea cubiertas vegetales que ayudan a proteger del sol a la uva y reducir su sobremaduración.
  4. Adaptación en el manejo del suelo. Hemos llevado los laboreos del suelo al mínimo con el objetivo de disminuir la radiación solar del suelo.
  5. Adaptación en el riego. Somos de las pocas bodegas pequeñas/familiares que pertenecen a una comunidad de regantes y disponen de un sistema de riego para el 100% de sus viñas. Incluso disponemos de bombas para hacer llegar el agua hasta las viñas de mayor desnivel como hemos comentado. Los años de sequía extrema podemos regar, obviamente con todas las autorizaciones pertinentes, y paliar el estrés hídrico.
  6. Adaptación en el manejo de las cubiertas vegetales. Dos años no son iguales. Hay años que hay que dejar la cubierta vegetal para proteger la uva, otros en los que conviene hacer deshojes para que los aportes de la planta vayan a la baya y no a la hoja… y como lo sabemos, ¡ nos adaptamos!
  7. Adaptación en los manejos de los trabajos del campo. Sin entrar en mucho detalle, despuntamos más de lo que lo hacíamos antes, y podamos a una yema más alguna de nuestras viñas con el obejtivo de lograr retrasar ligeramente la maduración.

En fin, como veis aquí hay mucha tela que cortar… Si os interesa el tema os dejamos un par de links que son muy interesantes para ampliar información.

http://oa.upm.es/37877/1/PABLO_JOSE_RESCO_SANCHEZ.pdf

https://www.lomejordelvinoderioja.com/noticias/201504/27/investigacion-recomienda-podar-para-20150427133628.html

Además si queréis ver de primera mano qué es lo que hacemos en los viñedos, siempre podéis venir a conocernos  y que os lo enseñemos aquí in situ. Os dejamos el link también por si os interesa.

https://www.bodegasamezola.com/producto/visita-a-bodega-rioja-con-cata/

 

Para garantizar que nuestros vinos se disfrutan de forma responsable debe responder la siguiente pregunta:
¿Es usted mayor de edad para comprar y consumir alcohol según la legislación de su país?